"Una imagen vale más que mil palabras”, ¿Cuántas
veces hemos oído esta expresión? La verdad es que muchas. Una imagen, o mejor
dicho, la expresión no verbal, es capaz de demostrar o representar una
situación que queremos trasmitir y que posiblemente nos costaría más de 1000
palabras en describir.
Diremos, que la
expresión corporal es una forma no verbal de comunicación entre los seres
humanos. Es el medio para expresar sensaciones, sentimientos, emociones y
pensamientos, donde el cuerpo se convierte en un instrumento de expresión
humana que permite ponerse en contacto con el medio y con los demás.
En mi opinión, la expresión corporal, es algo que
tenemos presente día tras día, ya que desde que nos levantamos por la mañana,
hasta que nos acostamos por la noche, estamos transmitiendo cosas.
Una simple
mirada, o una simple caricia, no dice nada, pero a la vez dice mucho. Por ello,
si tuviéramos que contar nuestras experiencias respecto a este tema, no
acabaríamos. Pero contaré alguna de ellas…
La primera experiencia que quiero contar, es mi
primera exhibición. Si no recuerdo mal, fue cuando tenía 7 años, cuando yo
hacía gimnasia rítmica. Aún lo recuerdo como si fuera ayer…. Aquella tarde de
nervios, emociones, alegría, presión… Aquella tarde donde no solo se veía
presente nuestro esfuerzo y sacrificio, sino también el trabajo en equipo, la
cooperación, la creatividad, la imaginación, el placer…, y donde teníamos que
mostrar todo el trabajo que habíamos hecho y transmitir nuestra satisfacción
ante él. La verdad que cuando miro atrás y recuerdo esos momentos, pienso que
es una pena haberlo dejado.
Además de esta experiencia, puedo citar muchas más,
como son por ejemplo, las representaciones de obras teatrales, dibujos en la asignatura de
plástica, bailes y coreografías, recitales de poesía.... podría enumerar un sin
fin de ejemplos. Pero lo importante de todo esto, y con lo que hay que
quedarnos, es con lo que aprendemos y
las experiencias que vivimos día tras día, ya que, el verdadero aprendizaje, es
el que se realiza a través de la experiencia, y sólo después de haber pasado
por ella, podremos transmitirla.
Ahora, iniciamos una nueva experiencia en esta
asignatura, donde todavía no sabemos muy bien que nos depara, pero he de decir,
que la primera impresión ha sido muy buena y espero no cambiar de parecer.

